Cuba: Isla Famosa

Un espacio para exponer mis ideas y reflexiones sobre Cuba y su gente

Parábola


Pablo Armando Fernández nos dejó este poema,  que hace discutible en sus líneas lo que puede entenderse por juventud. 

Mi madre quiere que yo sea feliz, quiere
que sea joven y alegre;
un hombre que no tema el paso de los años,
ni tema a la ternura y al candor
del niño que debiera ser
cuando voy de su mano y la oigo repetirme
–para que no lo olvide – ésta y otras nociones.
Mi madre no quiere avergonzarse de mí.

Mi madre quiere que no mienta, quiere
que sea libre y sencillo.
No quisiera verme sufrir,
porque el miedo y la duda
son males que padecen los adultos,
y ella quiere que yo sea su niño.

Cualquiera que nos viese
no la comprendería, en edad coincidimos
–no quiere que lo diga –,
aunque ella me dio vida
cuando tenía los años que tengo hoy.

Podríamos ser hermanos, ella un poco mayor.
Podríamos ser amigos: su memoria y la mía
corresponden a un tiempo en que ambos fuimos
jóvenes.
(Yo era menor, pero recuerdo verla cantar feliz
entre sus hijos, compartir nuestra infancia).

Mi madre quiere verme luchar a toda hora
contra el dolor y el miedo.
Sufriría si supiera que a mi edad,
la de ella entonces cuando me dio a la vida,
yo soy su viejo padre y ella es mi dulce niña.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el marzo 28, 2012 por en A los amigos.

Mis temas

Archivo

A %d blogueros les gusta esto: